Ada
Ada
Carmesí
01
Concepto
La colección se inspira en la figura de la “Mujer caída” victoriana, atrapada entre el juicio moral y la necesidad, pero dotada de una presencia ferozmente humana. En un mundo que la reducía a objeto, ella desarrolló una forma de existir que era pura supervivencia, pura intuición, pura anatomía del instinto.
Las plantas disecadas, delicadas y preservadas para siempre en su fragilidad, sirven como metáfora visual: cuerpos femeninos archivados, observados, clasificados… pero nunca comprendidos del todo. En su silencio prensado, estas plantas guardan una historia de resistencia: la belleza que sobrevive incluso después de haber sido arrancada de raíz.
02
Proceso creativo


03
Perfil de consumidor
Esta colección de lencería y vestidos de baño está dirigida a una mujer joven, crítica y profundamente sensible a su contexto, interesada en el arte, la historia y los asuntos políticos, tanto actuales como atemporales. Es una usuaria que no consume la moda de manera pasiva, sino que la interpreta como un lenguaje y una herramienta de expresión. Cuestiona, investiga y se apropia de narrativas que históricamente han sido silenciadas, y encuentra en el arte no solo un interés visual, sino también conceptual. Se siente atraída por propuestas que generan preguntas, incomodan y abren conversaciones necesarias.
En cuanto a las ocasiones de uso, la línea comercial está pensada principalmente para el día, en espacios abiertos y situaciones de interacción con la naturaleza, mientras que la línea conceptual de lencería se orienta hacia un uso más íntimo, nocturno, simbólico y expresivo. De esta manera, ambas líneas responden a diferentes momentos de la vida de la usuaria, manteniendo una misma identidad conceptual y estética.
04
Paleta de color
La paleta refuerza la dualidad entre fragilidad y resistencia presente en el concepto. Los tonos vino, terracota y oliva evocan lo orgánico, lo terrestre y lo marchito, conectando con las plantas disecadas y la idea de algo que ha sido arrancado, pero aún persiste. El vino y el uva aportan una carga emocional más profunda, ligada a la memoria, la herida y lo íntimo, mientras que el terracota remite a lo corporal e instintivo. Los neutros como crudo y mantequilla equilibran la composición, sugiriendo desgaste, archivo y paso del tiempo, y el palo rosa introduce una feminidad sutil y contenida, lejos de lo inocente. En conjunto, la paleta construye una belleza no idealizada, sino marcada por la historia, la resistencia y la permanencia.
05
Materiales
La selección textil refuerza la tensión entre lo delicado y lo estructural dentro del concepto. La combinación de diferentes composiciones, estructuras y ligamentos permite construir una narrativa material en la que la prenda oscila entre exposición, protección y resistencia.
En conjunto, la selección material establece un diálogo entre transparencia y opacidad, suavidad y rigidez, fluidez y estructura. Las fibras y construcciones más ligeras —como el encaje, el tul y el satín— construyen una dimensión vulnerable, sensorial y expuesta, mientras que los tejidos planos como la galleta, la lycra para vestido de baño, el hojalillo y la popelina aportan cuerpo, soporte y estabilidad. De esta manera, la materialidad traduce físicamente la dualidad conceptual de la colección: una feminidad que puede parecer frágil en su superficie, pero que permanece estructurada, resistente y persistente.
09
Poesía
Mujer caida
La llamaron caída como si alguna vez hubiera estado permitido permanecer de pie.
La miraron desde lejos, con los ojos del juicio, con nombres que pesaban más que su propia esencia.
La prensaron en categorías, en silencios, en márgenes.
Pero nadie preguntó qué había bajo su piel.
Ella aprendió a sobrevivir con el cuerpo antes que con las palabras, a caminar por instinto, a convivir con el peligro antes de que tuviera un nombre.
Fue intuición, fue hambre, fue carne, fue resistencia.
Y mientras la observaban, ella aprendía a observarse a sí misma.
Una flor fuera de su jardín.
Un cuerpo fuera de su lugar.
Una historia que se negó a desaparecer.
Clasificada. Archivada. Conservada.
Bella en su quietud, intacta en su fragilidad, pero imposible de comprender desde la periferia.
Porque incluso seca, incluso arrancada, incluso muerta en apariencia, una raíz guarda memoria en la tierra.











